sábado, 14 de abril de 2012

No es oro todo lo que reluce en la civilización



LA


BARBARIE DE


LAS CIVILIZACIONES

“Si vemos el trabajo como algo bueno,

ya no podemos caer más bajo”



Si la Humanidad, individuo a individuo, sólo tiene dos problemas básicos que resolver (supervivencia y placer) y puestos todos a ello está claro que ya se habrían resuelto, es fácil deducir cual ha de ser la técnica, táctica y estrategia del Poder para evitar que tal cosa se produzca. 

Tratará de conseguir que siga habiendo problemas menores


que eclipsen los mayores.


Si todo apunta a que la salida lógica es que todos nos unamos para atender nuestras necesidades vitales, ¡vitales!, corresponde al Poder con mando en plaza, hacernos creer que somos diferentes (cuando somos iguales), que tenemos intereses diferentes (cuando tenemos los mismos), que el bienestar es trabajar y producir riquezas (cuando todo el mundo sabe lo que en el fondo necesita) y que el orden, para que sea lo contrario del desorden, exige castidad o castidad más fidelidad (contigo no soy casto, pero respecto al resto sí). 

Todo para ganar la vida en el otro mundo tras renunciar al placer de vivir en este.


Todos estos falsos problemas el Poder ha conseguido, con gran éxito, convertirlos en verdaderos problemas

Y así tenemos que, creyéndonos diferentes unos de otros, 
existen las guerras para defender a mi pueblo (guerras que pueden ser económicas, de religión, por honor; da lo mismo, el caso es que haya guerras para que la gente no repare en que somos iguales).


Algo similar se da en la guerra entre sexos, hasta el punto de que hasta algunas feministas creen realmente que machos y hembras tienen distintas sensibilidades, diferentes caracteres y por supuesto contrapuestos instintos sentimentales.

Quienes a lo largo de la historia han intuido que algo iba mal y que había que ponerlo todo patas arriba, han caído demasiadas veces en el pecado de defender las diferencias, creyendo que así se oponían al Poder.


Y así vemos que la izquierda defiende con ahínco que cada persona pueda creer en el Dios que sea. Loable, si no fuera porque ninguno existe y lo que quiere en definitiva el Poderoso es que creas en un Dios -el que sea- que para eso todos son iguales, machistas y represores de lo sexual.





La tragedia de que dos tribus no se entendieran por hablar distinta lengua o idioma, ahora se defiende desde la izquierda como el no va más de la dignidad humana -el derecho a expresarse en la lengua materna para entenderse mejor- cuando, si precisamente el problema es el de entenderse mejor y el comunicarse a la perfección, lo que se debe buscar, por el camino más respetuoso posible, pero también más claramente predicado, es que en unas decenas de años la Humanidad hable un mismo idioma.


Todo esto, así como facilitar que se pase de la pareja cerrada a la que hemos llamado pareja abierta, se haría dentro de la máxima libertad; para que quien quiera seguir sufriendo lo que defiende el Poder (respetemos el masoquismo), pueda seguir, feliz él, haciéndolo.


Veamos ahora como los mandamientos de la Ley del Dinero, conocidos como pensamiento único, además de ser aceptados por todo el mundo se han convertido en algo aparentemente indiscutible que paraliza cualquier revolución mental (las otras las paralizan las armas) .

Del libro LA ESTAFA SEXUAL de Paco Molina

jueves, 12 de abril de 2012

Rescatemos la revolución sexual



Críticos del mundo, uníos


En todos los grupos sociales hay gente maja, lo que se llama buena gente. Y eso viene a corroborar nuestras tesis.


En cualquier organización hay unos principios teóricos que suenan más o menos bien; eso hace que gentes de buena fe se enrolen en todo tipo de religiones, partidos, sectas, clubes.

A su vez, en todos estos grupos suele aparecer un sector crítico o respondón. 

Suelen ser los que se toman los principios al pie de la letra y entonces entran en conflicto con la organización a la que pertenecen. Esto suele ocurrir porque al ser ésta un bluff; creado para enganchar a la gente haciéndola subir a un tren equivocado que no lleva a la revolución que dice y sí a una vía muerta, muchos integrantes se acaban convirtiendo en enemigos por instinto de esa organización, al creer ciegamente en sus principios y quererlos aplicar.

Todo esto, tan frecuente, indica que la mayor parte de las asociaciones, de todo tipo, no luchan por lo que pregonan. Y todas esas gentes mal situadas, en el fondo y sin saberlo, están  denunciando la falsedad de todo, porque perciben, olfatean, notan
que algo tremendo falla.

Y lo que falla no es sólo el tema de la injusticia económica.

Aunque no cabe duda de que es ese factor el más pavoroso y el que hace ver las injusticias en su estado más descarnado.

El hambre de los niños en el mundo viene de la desigualdad económica. Las muertes que se producen por no querer curar gratis a los enfermos son la plaga de la criminalidad del sistema capitalista. (El capitalismo se da cuando la sociedad se organiza 

para favorecer al capital ,). 

Los asesinados, heridos, tullidos, empobrecidos por las guerras (que sólo deciden los ricos) son causa espantosa del sistema económico. De acuerdo. Eso es tan así, y tan grave y doloroso, que es lógico que las izquierdas, las mil y una izquierdas, centren su atención en dar con una revolución que acabe con eso.


Pero los pilares del sistema son tres: capitalismo (estructura económica imperante), machismo (conjunto de leyes y normas -entre ellas las religiosas- que favorecen al macho) y la represión sexual (cuya estafa se lleva a cabo a través de la ensoñación de 
que con el sexo del amor hay sexo de sobra).

Pues bien. No hay nada que impida que todas las izquierdas luchen en los tres frentes.

Hasta ahora se pensó, que caído el capitalismo todo cambiaría por sí sólo. Y tal vez así sea. Pero el capitalismo no ha caído, es más cada vez más gente confía en él para resolver paradójicamente los problemas que él crea.

Por tanto, es hora ya de dejar de ser sólo "anticapitalistas". Hay que atacar también la estructura machista, cuyo búnker es la forma de pareja cerrada y agobiante, y denunciar la estafa sexual, a la que el animal humano está siendo sometido como si fuera un pollito de granja a quien se cría en cautividad, se alimenta a la fuerza y se le 
priva de la vida libre, para que engorde más deprisa (la cartera del amo).


Si la izquierda no afronta la apertura de estos nuevos frentes de lucha, lamentablemente coincidirá con la derecha en la represión de temas básicos para el animal humano.



"Un mirón es un fornicador pasivo".

Del libro LA ESTAFA SEXUAL de Paco Molina

miércoles, 11 de abril de 2012

La izquierda y el sexo



LA

IZQUIERDA TÍMIDA

“Insaciables, les ofreces sexo,

y dicen que quieren algo más”



No se va a criticar a quienes a lo largo de la Historia han luchado por cambiar las

cosas a favor de quienes han sido despojados de las condiciones que hacían

que esta


vida fuera un paraíso

obligándoles a vivir en un valle de lagrimas.


No hay nada que reprochar a quienes han peleado por otro tipo de sociedad. Sí se

trata, por el contrario, de invitar a quienes actualmente ejercen como rebeldes contra el

sistema o a quienes confían en que algún día surja una revolución, para que mediten si

lo que contiene este libro puede ser útil a sus intenciones.

Porque lo cierto es que los grandes pensadores e inspiradores de los saltos

revolucionarios tenían claro, y escribían claro, que una sociedad radicalmente distinta

sería tal que no se parecería a la actual ni por asomo, ni por el forro, ni siquiera dándole

la vuelta. Sin embargo, sus lugartenientes, en el campo de la sexualidad, casi siempre

estuvieron

hechizados por el orden establecido, y no sólo no quisieron romperlo, sino


que aunaron esfuerzos para que en lo que llamaban el ámbito de lo privado todo siguiera

igual (como sí eso no influyera en la felicidad).

Por tanto, es bueno que se entienda que hay

una razón material o materialista


(no sólo ética) para asimilar que todas las personas son iguales: El

teorema de la


igualdad

se basa en que todos tenemos los mismos instintos básicos: Todo humano


quiere sobrevivir y disfrutar del sexo, por eso todos ¡y todas! somos iguales

.


Este sencillo mandamiento obliga a no permitir que ninguna persona pueda tener

ventajas sobre otras para lograr estos fines, de manera tal que si así es, eso ha de

considerarse una injusticia.

Consecuencia de lo anterior la praxis debe actuar en el sentido de poner a toda la

Humanidad a trabajar para resolver esas dos cuestiones básicas. Lo cual es tan sencillo

y factible que supondría automáticamente disminuir el trabajo obligatorio diario y

aumentar la gratificación voluntaria sexual.

Es también trascendente que lo que se llama

vida privada, y que por tanto se deja


en manos de cada uno, salga como salga, se comprenda y entienda que es algo común

a todos y por tanto un problema

público, que como tal debe ser tratado.



Trabajar también para que la Humanidad tenga un sólo idioma, puesto que más



de uno será muy pintoresco y poético, pero resulta un atraso (prueba de ello es que

para la creación de nuevos lenguajes-señales de barcos, numeración, idiomas de

sordomudos-se busca uno único y común).

No caer en la pérdida de tiempo, lamentable y aberrante, de defender patriotismos,

nacionalismos y localismos que sólo llevan a disputas entre iguales, que alejan de la

solución de los problemas fundamentales y enfrenta a quienes tienen problemas comunes

y sin resolver (“

quiero vivir, quiero gozar”).


Defender la pareja abierta

como salida a la situación actual, proponiendo que se


retire de las bodas el juramento de fidelidad, obligando a que los recién nacidos lleven

como primer apellido el de la madre, invitando a que el protocolo en el hogar pase

porque los sitios principales, asientos,

presidencias, etc. sean ostentados por la madre.


Desarrollando campañas contra los celos, al tiempo que se facilitan las relaciones

amorosas a una, tres y veintitrés bandas.

No caer en la trampa de los poderosos y sus acólitos, que quieren hacer creer que

los humanos son diferentes unos de otros y también diferentes los hombres de las

mujeres, como si ambos géneros tuvieran distinta

manera de ser. Nada más lejos de la


verdad.

(((Aunque no cabe duda que tras miles de años de estar sojuzgadas ellas, y ellos

envalentonados por el poder que da la estructura machista dominante, las formas típicas

de reaccionar cada género pueden haber presentado características diferentes. Algo así

como si dos tomates hubieran sido colocados uno dentro y otro fuera de la nevera, que

siendo iguales parecen distintos. Sin embargo la esencia es la misma; y en el caso de

hombres y mujeres esa es (no hay vuelta de hoja) satisfacer los instintos primordiales

que como animales tenemos))).

Sí Fulano tiene diferentes gustos musicales que Mengano, eso es una anécdota

sin ningún sentido para el asunto político (es decir para el asunto de atajar

favorablemente los problemas de todos). La esencia de cada persona es que tiene

todo


en común con la de al lado

, y por eso es sociable, y por eso se unen o deben unirse


ambas para ayudarse a sobrevivir, para ayudarse a disfrutar del instinto de placer.

Del libro LA ESTAFA SEXUAL de Paco Molina

SEXO-ficción o el chollo del cornudo



Ciencia ficción
Pero vamos a ser más valientes en nuestra exposición. Invitamos a suponer que aún estamos en esta sociedad enfermiza (sometida como está a leyes contranatura por todas partes menos por una


llamada libertad, que no existe). 

Pues bien, respondan ustedes a lo siguiente.


A una mujer o a un hombre le acaban de dejar. 

Imaginen la versión más dolorosa de un abandono, de esas que hoy en día llevan a las mujeres al psicólogo por depresión y a los hombre a una violencia o dolor inusitados.


Pensemos que la sociedad sigue siendo igual, pero ha decidido, para acabar con la violencia doméstica e incluso con los gastos clínicos que ocasionan los celos, abordar el problema. 

Y, lo más sorprendente, supongamos también que han caído en la cuenta de que con medidas policiales y jurídicas no se está atajando el drama de los crímenes domésticos.

Dentro de este contexto, sigamos suponiendo que se ha descubierto, por estudios de los expertos en sexualidad o los psicólogos o quien sea, que los celos se consigue hacerlos desaparecer si se aplica el siguiente tratamiento:

Consistiría éste en que cuando alguien se declarara abandonado (

celoso perdido) se le proporcionara todo tipo de ligues, poniendo a su disposición (¡el Estado!) hombres o mujeres o mezcla, en la cantidad y calidad que el enfermo demandara para así compensarle de la pérdida tenida. 

E imaginemos más, supongamos que ese tratamiento durara todo lo que el cornudo quisiera. 

¿Creen ustedes que daría resultado?.


Ah ¡qué están pensando que en ese plan todo el mundo querría ser cornudo!


Exacto. Porque esa es la solución. Pero no en medio de una sociedad desquiciada, sino en otra en la que por ser abierta, libre y sana, ni se llegaría a la situación de celos.


Porque, en esa sociedad, ¿qué has perdido si te dejan? Nada; pues aunque tu pareja reuniera las mejores virtudes sexuales del mundo, tú, con la facilidad de acceso a otras personas libres, volverías a lograr encuentros igual de estupendos

Aparte de que si alguien vale por diez, con estar con once a la vez, batalla ganada.

«Si todas las religiones son verdaderas,


lo verdadero es que todas son falsas»


«La igualdad de la mujer en el matrimonio

es como la del obrero en la empresa»

Del libro LA ESTAFA SEXUAL de Paco Molina

martes, 10 de abril de 2012

¿Qué tal va tu cola de Pavo Real?


El pavo real


Se lucha por absurdos que sólo pretenden alcanzarse para 
obtener ventajas sexuales, por más que se diga que son cosas 
que se hacen para sentirse uno bien consigo mismo.


Si se compran los pantalones que mejor quedan, se busca estar 
más atractivo. ¿Para qué? Está claro. Para atraer. 

Y si has atraído (a la presa) ¿qué haces?. Pues si puedes, cazarla.


Y quien dice pantalones, dice gafas y coches, y casas y todo. 



Cuestión aparte es que convertido en un galán o una modelo y viceversa, sigas sin dar los pasos que te pide el cuerpo, o peor que ya ni te pide el cuerpo, y lo hagas sólo por fardar. 

Como si fueras un pavo real macho, que despliega la cola para atraer hembras y luego va y, contra toda lógica, no las disfruta. 

Exacto, ese es el mejor ejemplo, en la sociedad actual invertimos toda la vida entre sacar a los hijos adelante y mejorar nuestra cola de pavo real, para así, al desplegarla que se nos acerquen más ejemplares de pava y por tanto poder hacer más sexo.


Otro cuestión es que, luego, no saques partido de lo mucho que atrae esa impresionante cola de pavo real por la que tanto has trabajado toda tu vida. 

¿Cabe mayor tontería que trabajar a destajo para conseguir comida y no comerla, y encima seguir buscando más comida que tampoco comerás? ¿Cabe mayor desquicie mental?.

 Queda visto para sentencia, pues, que con sexo a raudales los celos se esfumarían de entre los entresijos de la sociedad machista y capitalista y represivo sexual.

Del libro LA ESTAFA SEXUAL de Paco Molina