MANIFIESTO DE LA PLATAFORMA POR LA PAZ DE ZAMORA
ANTE EL 4º ANIVERSARIO DE LA GUERRA EN UCRANIA
LLAMAMIENTO EN FAVOR DEL PACIFISMO
Hoy es más importante que nunca apostar por practicar el pacifismo. Es decir, todos y todas debemos oponernos a las guerras, debemos exigir la paz activamente.
A finales de Febrero del 2026 hará 4 años que comenzó la guerra en Ucrania. Alertamos en su día del peligro de esta guerra como detonante de una conflagración mundial.
Los hechos vienen a darnos la razón: El enfrentamiento de Occidente contra Rusia en ese escenario es tan grave y delicado que sin duda ha sido usado por algunos poderes como “cortina” para eclipsar otras acciones de rapiña, o sea otras guerras, como el genocidio de palestinos, el secuestro del jefe de Estado de Venezuela, la prohibición del abastecimiento de petróleo a Cuba, la potencial guerra contra Irán, etc. etc.
Todo esto nos sitúa en un final de época, donde la extralimitación y la escasez de energía y materiales está dando lugar a una carrera para tomar posiciones por las armas, algo que nos recuerdan los albores de las anteriores guerras mundiales.
Es por eso que en estos tiempos en que suenan cada vez más próximos los tambores de guerra y las llamadas al rearme, es necesario reafirmarnos en posiciones pacifistas contrarias a esta demencial escalada.
Eso supondría, además del dolor, destrucción y muertes incesantes, un aumento de gastos militares con perjuicio para los pueblos. Basta recordar que con un solo tanque de combate moderno, especialmente modelos avanzados, se pueden comprar varias decenas e incluso más de un centenar de viviendas de precio promedio.
Por no hablar de la posible reimplantación del Servicio Militar Obligatorio (la perniciosa mili). El Servicio Militar, que creíamos ya superado, vuelve a estar presente, de forma inducida por los gobiernos y persistente en los medios. No está lejano el día en que el debate entre de lleno en nuestro país.
Por todo ello, nos reafirmamos en nuestro compromiso activo con el pacifismo.
Es decir, todos y todas debemos oponernos a las guerras, a la carrera de armamento y al servicio militar, exigiendo activamente una paz sin apellidos…
Porque quien matiza la paz pidiendo que sea, por ejemplo, “justa” o duradera, en el fondo quiere que dure la guerra hasta tener ventajas, y ello mientras siguen las muertes, las amputaciones, las enfermedades y la pérdida de propiedades de las gentes trabajadoras.
Ser pacifista es no querer las guerras cuando no han empezado aún; es querer que acaben cuando ya han empezado; y es renunciar a querer que ganen los que crees que tienen la razón (los “buenos”), porque eso es querer que dure la guerra hasta que eso ocurra (o sea estar a favor de que siga la guerra), olvidando que en las guerras sufren los pueblos y se arruinan las naciones, mientras los poderosos hacen caja, negocio.
Cuatro años después de una terrible guerra como la de Ucrania, es el momento de decir alto y claro:
¡No a las guerras ni a los gastos militares!
