ALOJAMIENTOS O
ALEJAMIENTOS
Propuestas de urgencia
para mitigar el problema de la vivienda en Zamora.
Se acerca a toda
velocidad el día en que se inaugure el Campamento Militar de Monte la Reina (a
15 kilómetros de Zamora capital y a 15 de Toro).
Sabemos poco respecto
a cuantos vendrán a ese destino, y menos aún cuantos arrastrarán a sus familias
a vivir en estas tierras.
Para no pecar de
exagerados vamos a suponer que únicamente serán 50 las familias que busquen
casa por acá
Entonces la pregunta
es. Dado que se habla mucho de la escasez de viviendas ¿encontrarán esas 50
familias casa aqui y más barata por supuesto que en Madrid o de donde procedan
esas familias, que seguro que vienen de lugares más caros? Es decir ¿podrán
decir, ¡qué suerte que nos destinaron a Zamora!?
Pues, o nos movemos
deprisa o me temo que no. Porque la situación es esta. Comentando el asunto con
alguien que lleva una inmobiliaria (lugar donde te ayudan a buscar casa) me
dice que en estos momentos no hay viviendas para ofrecer, salvo algunas que están
en mal estado. Y que esa misma situación se da en Zamora capital y en
Toro.
Ante esto, y ante el
hecho de que construir vivienda nueva está fenomenal pero es un proceso lento,
podrían ser caminos a seguir, como mínimo, los siguientes.
Primero. En el
edificio que antiguamente se llamó de “las salesianas”, antigua Universidad
Laboral y que actualmente se usa como Centro de Profesores y CFIE, amen de lugar
para impartir algunos ciclos de FP y que está cerca del Alto de los Curas, en
ese edificio de unas 11 plantas, únicamente se usan 3.
¿Y qué pasa con las otras 8? Pues que están
abandonadas de la mano de Dios y de la responsabilidad de la Junta, que es a
quien pertenece ese inmueble a través de la Consejería de Educación.
¿Y cómo están esos 8
pisos? ¿Son aulas abandonadas? Ni hablar; en ellos no había aulas, en ellos ¡pásmense
ustedes! había (y hay) habitaciones (individuales) puesto que eso era un
internado.
Entonces, acondicionar
esos dormitorios como si fueran los de un Colegio Mayor (aunque no lo sea)
permitiría que parte del alumnado del Campus, que actualmente comparte y ocupa
pisos en la capital, pasara para ahí, liberándose así vivienda tradicional.
Segundo. La conversión
de bajos en viviendas se podría acelerar promocionando sus ventajas. Creo que
ya lo están haciendo algunos propietarios, por lo que deduzco que no hay ningún
inconveniente del tipo “normas urbanísticas” (y de haberlo pues que el Ayuntamiento
solvente, de existir, ese problema).
La cantidad de locales
que permanecen cerrados en Zamora tras acabar su actividad (o sin vender) da
grima. Son infinitos, y es fácil que los dueños acaben prefiriendo unos
ingresos fijos mensuales por alquiler de una vivienda que tener ahí un cuerpo
muerto.
Tercero. Una mezcla de
las dos ideas anteriores pasaría por una colaboración con la Iglesia (o el obispado
o quien corresponda). Dicha institución tiene en pisos, conventos vacíos, casas
de ejercicios, seminario e internados cerrados, espacios suficientes como para
llegar a acuerdos, o bien con la Junta o con el Ayuntamiento o con ambas
instituciones, para adecuar algunos de ellos como “espacios habitacionales”.
Pongamos un ejemplo.
En la calle Pablo Morillo, en la parte trasera del colegio Corazón de Jesús,
por lo visto se vende la que fue residencia (hoy vacía) de alumnas de ese
centro, pero con la condición de que siga teniendo un uso parecido. Son 6 plantas.
Pues bien, ya que necesita unos arreglos, véase cómo abordarlos para que ese
edificio absorba a unas cuantas estudiantes del Campus, y que por lo tanto
contribuya a “vaciar” viviendas, hoy ocupadas, en favor de familias que
necesiten una imperiosamente.
Si no ofrecemos
alojamientos provocaremos alejamientos, de
familias que hubieran preferido instalarse en una ciudad con todos los
servicios a 20 minutos del lugar de trabajo.
Paco Molina. Zamora. 11 de Mayo del 2026