CONTRA EL QUE
LOS VOTOS NO VALGAN LO MISMO
Ya saben ustedes que
la democracia española es tan chocante que podríamos decir que no lo es. Y esto
porque según donde vivas o según para lo que votes, los votos no valen lo mismo.
Para elegir a los
padres de la patria (los diputados nacionales) resulta que la España Vaciada
tiene unos 50 representantes más de los que le corresponderían por el número de
habitantes (A Zamora únicamente le correspondería elegir 1 o 2 diputados y sin
embargo elije 3). Todo esto porque en la España rural se vota “conservador”.
Las autonomías cojean
del mismo pie
¿Y las Diputaciones? Para
elegir a sus políticos el método es tan descacharrante y antidemocrático que
baste decir que, aunque tales instituciones solo trabajan para los municipios
de menos de 20.000 habitantes, sin embargo, todos los de la provincia
participan en el carnaval (La Diputación de Zamora trabaja para todas las
localidades menos para la capital, y sin embargo los habitantes capitalinos pueden
votar para la composición de aquella). Las Diputaciones habría que cerrarlas y
que se encargara de sus tareas y funcionarios la Delegación de la Junta.
Llegamos al Senado,
cuyas tareas podría asumirlas un congreso de Diputados con 400 miembros en vez
de los 350 actuales (tranquilos, con esa fórmula se ahorrarían 266 senadores).
Pero es que, además
del despilfarro, el método de elección de Senadores es antidemocrático hasta
decir basta (En Zamora, con 165.000 habitantes, elegimos 4, y en Madrid con 7
millones ¡también!).
Y ya que estamos en el
Senado recreémonos en él. Se nos hace creer que estamos en el cielo de la
democracia porque sus listas son “abiertas”, es decir que puedes votar a
personas y no a un partido en bloque. Pero la experiencia indica que el pueblo
no conoce tanto a las personas como parece, y cómo no, acaba votando a los 3 aspirantes
a senadores del mismo partido. Eso cuando no le da por votar al primero de 3
listas distintas (demostrando así que no conoce a los elegibles o sea que lo de
las “listas abiertas” no es tan magnifico como parece).
Hablando del Senado se
comenta estos días que el PSOE y el Frente Amplio van en Zamora en una única
lista con el nombre de “Senado de Progreso”. Y es tan notición el asunto que la
gente ha olvidado que eso ya ocurrió en el año 2.000 cuando la lista unificada al
Senado fue de PSOE e IU (porque a la izquierda de los socialistas sólo estaban
los de Izquierda Unida, no como ahora que hay un mogollón de rojos).
Pues bien vamos a recordar
cómo fueron aquellas listas y aquellos resultados.
Lista del PP: Emilio
Antón 70.772 votos, Bahamonde 69.266, Elvira Velasco 68.926.
Lista de la unión
PSOE-IU: Demetrio Madrid 40.356, Isabel Perero 39.326 y
Francisco Molina 33.064 votos. Ellos del PSOE y yo (si, yo) de IU.
Quedé a más de 6.000 votos
del 2º de esa lista, lo cual es mucha distancia para lo que es habitual dentro
de la misma candidatura. Aunque tal vez fue porque los votantes, o no me
conocían o me conocían demasiado, y en este caso si les fue útil lo de las
listas abiertas “para abrirme en canal”.
Hace años los
candidatos al Senado iban en las listas por orden alfabético, pero como se vio
que la gente votaba al tuntún, se decidió que se pudiera cambiar el orden de la
lista a gusto de su partido.
Para el 29N la gente
seguirá votando al partido de sus entretelas y marcará a los 3 aspirantes a
Senadores que considera “de los suyos”. De hecho, hace 26 años, los 3 candidatos
del PP sacaron un número de votos parecido al de la papeleta del PP al Congreso
(unos 69.000).
Siendo el 29N lo más emocionante en Zamora el ver
si sumando papeletas de PSOE y Frente
Amplio al Congreso salen más que las del PP.
Paco Molina. Zamora. 2 de Noviembre del
2026










