miércoles, 25 de enero de 2012

En la cima del mundo: ¡¡¡EL CLÍTORIS!!!



La cumbre está en la cumbre


Autoestímate mujer y no te juzgues (ni sin piedad, ni con piedad) por querer más sexo del que tienes, ni por tener fantasías que asustan, ni por no dar ésta u otra talla, ni por no responder a éste u otro canon de presunta belleza. Naciste para ser libre y disfrutar del instinto de placer, sin embargo, los machos te robaron la libertad y la voluntad, e incluso el propio sexo, y tras invitarte a vivir contra la naturaleza, ahora te ves en la obligación de ser tan bonita que vuelvas loca a un hombre, y tan gentil, que ese hombre sea el mejor, y tan perfecta que ese hombre te vea como la mejor esposa, la mejor madre y la mejor amante, y que eso dure toda la vida, y que en ti no haya otra tentación que la mirada de tu hombre y blá, blá, blá.


Sandeces sin cuento que sólo hacen sufrir a las mujeres (contra lo que ellas creen) y embrutecer a los hombres (contra lo que ellos perciben), al tiempo que dan como resultado una sociedad enferma a más no poder.


Otra cosa es que, metidos en la vorágine de la competitividad, todos vivamos con la mentira a cuestas.

La mentira que oculta que aquí falla algo y nadie dice qué es.


Hay que autoestimarse, porque los culpables de nuestros males no somos nosotros mismos, que bastante hacemos con aguantar.

Los culpables son los poderosos que nos han robado la libertad.

Libertad que ellos, más o menos, disfrutan gracias a que su poder les permite saltarse las propias reglas que a los demás nos imponen.



Miedo al significado del clítoris


¿Qué se puede decir de una comunidad científica que aún no ha visto el mensaje claro de que si existe el clítoris (único órgano destinado al placer en exclusiva) algo significará? 

¿No indica la existencia del clítoris que la mujer es el fuego del deseo?


¿No explicaría eso algo del por qué el machismo quitó a la mujer su libertad para así quitársela a todos? 

¿Podría haber estructura de "pareja-fiel" con la mujer siendo libre de mente y por tanto de cuerpo?.


Todo está estructurado contra todos, por tanto, es un error tener complejo de culpa.

Eso es rendirse. Apréciate, rebélate contra el peor infierno y la mejor cárcel de esta sociedad, la pérdida de autoestima.

Del libro LA ESTAFA SEXUAL de Paco Molina

martes, 24 de enero de 2012

Es necesario el Sexo a Granel



Liberación interior. Autoestima exterior


Libérate por dentro (ya que de momento no se puede por fuera) y verás que aumenta tu autoestima. 

Hablamos de la que se produce al liberarse del pecado de los pecados y llave de todos los demás. 

Hablamos de no pensar que se es sucio, o canalla, o vicioso u otras lindezas, porque guste el placer que produce el sexo. 

Así que si así es tu caso, y lo es... ¡AUTOESTIMATE!.


Se defiende en este libro algo bueno, liberador y estimulante.

Si se garantiza la ración de sexo (abundante y variada, sana por tanto) la gente no tendrá traumas, ni fantasmas, ni complejos.

Y conseguirlo es fácil, porque llevamos cerca la solución,

entre las piernas.


Feos, feas, gordos, delgados, enfermizos, extrovertidos, tímidos, estos y los otros, todo el mundo, en un mundo distinto, podrían estar y vivir situaciones de todo tipo y con todos los tipos, y eso desde siempre y hasta siempre, y entonces verían que esas condiciones físicas que nos crean complejos y producen timidez, no iban a ser obstáculo para disfrutar de la vida de verdad, con lo que dejarían de ser traumas. 

¿Qué me importa ser más feo que Picio si voy a tener tanta vida sexual como el más bello que el sol?.


Nadie se privaría de darse unos buenos lotes, en pareja, en grupo, en esto, en lo otro y en lo de más allá.

Nadie se perdería lo que ahora echa en falta, y por lo bajo envidia.

Fuera traumas de la cabeza de los hombres con eyaculación precoz. Ellos no son culpables de nada. Ni están obligados a retener a una mujer toda la vida a su lado, ni a renunciar a otras.

La estructura de pareja eterna va contra la naturaleza y el correrse 

pronto no va contra nada, pues en el orgasmo hay placer, sea rápido o lento.


Fuera también la pérdida de autoestima de las mujeres-tortuga, que se llegan a considerar menos apasionadas que otras más rápidas y más coitales, cuando simplemente, las lentas, son mujeres más adecuadas para la tontería de la procreación, porque al tener más dificultad en que les venga el orgasmo, si fueran libres buscarían a 
más hombres por sesión y por tanto iban a multiplicar por 4, o 5 o 9 las probabilidades de quedar en cinta (hoy en día, sin necesidad de quedarse, claro). 

Otra cosa es que obligadas a ser de un sólo hombre, que encima a lo peor nunca les convenció mucho, jamás hayan visto atractivo esto del sexo e incluso lo hayan ido olvidando (o lo que es peor, lo hayan enterrado bajo otras responsabilidades a las que han sido sometidas, como sacar a los hijos adelante, ser la sombra doméstica del marido y mil más).

Del libro LA ESFAFA SEXUAL de Paco Molina

Autoestímate o sufre



Autoestímate


Actualmente, si vas al médico, sobre todo si es médico de almas, en cuanto te descuidas te recomienda  mejorar la autoestima.


Y la recomendación es buena ¡por todos los demonios!. 

El problema está en que el enfermo va a verse rodeado de situaciones, leyes y consejos que “desautoestiman” a cualquiera.



Tú no eres culpable de nada.


Mira, la situación es tan absurda, demencial y contranatura como la que se cuenta.


Resulta que nos dicen que somos seres superiores a los animales porque estos se guían por sus instintos (si tienen hambre y comida, comen; si están en celo y con pareja, gozan) con lo que resulta que no son seres libres (probrecillos)

Por el contrario, los humanos, al parecer estamos por encima de otros seres porque entre una cosa buena y otra mala podemos elegir la mala; lo cual al parecer es prueba de nuestra libertad (no es ningún chiste, es lo que nos dicen).


Es más, escoger la opción mala o la pésima, lo llaman 
sacrificio y según cuentan, la capacidad para sacrificarse es un don del cielo que nos hace muy racionales.


Llegados a este punto, y puesto que somos seres elegidos por Dios, resulta ya evidente que lo lógico sea profesar una religión. 

Vale, elijamos una, ya que todos, empezando por la familia, así nos lo indican. 


¿Pero, qué ocurre cuando eliges una religión? (que encima no la eliges, pues siempre es la misma del entorno social en que
 se vive). 

Pues ocurre que esa ley de Dios te va a exigir unos sacrificios o mandamientos como prueba de tu ciega Fe. 

Imagina ahora que la creencia que has abrazado te ordena construir la torre Eiffel con palillos (y encima redondos). 

Naturalmente te verás desesperado, una y otra vez, al comprobar que no eres capaz de construir tan popular monumento ni a la de una, ni a la de dos, ni a la de tres. 

O lo que es peor, si logras el milagro de terminar una torre de esas, te piden hacer otra.


Obviamente, ese mandamiento que te exige Dios (del cual por otra parte se comenta que tanto te quiere ) tu no vas a poder cumplirlo, ni acatarlo, ni vivir para él, y eso te va a hacer perder autoestima, pues tienes la sensación de que el resto del mundo sí es fiel a su Dios, fiel a su ser querido, y capaz por tanto de hacer con palillos redondos la torre Eiffel.

Pero todos mienten o se engañan como bellacos, ya que nadie es 
capaz de hacer esa bobada contra natura.


No hay guapo, ni guapa, que pueda hacer esa tontería, y escucha, esa tontería no es de menor tamaño (ni de mayor) que la que piden las distintas religiones (que en el fondo, fíjate bien, son la misma).

Así, claro, la pérdida de aprecio por uno mismo es algo que se tiene que producir inmediatamente.


Es más, es lo que se busca.


Del libro LA ESFAFA SEXUAL de Paco Molina

lunes, 23 de enero de 2012

La fidelidad es una prueba de amor porque...¡¡¡menudo sacrificio!!!




La fidelidad es una aberración



Otro trauma es el de la mujer o el hombre que, contra su pesar, no logra ser fiel y en silencio angustioso o en carne viva, se cree que ha destrozado una familia .




Es llamativo que para la guerra eso ya lo han resuelto nuestros jefes, y a nadie se le ocurre pensar que cuando se mata al enemigo se ha roto una familia. 

Mas bien se nos dice que se han salvado siete. 

¿Por qué no se hace en lo del adulterio lo mismo, cuando en este caso se haría con toda la razón del mundo? 

¿Acaso cada infidelidad o divorcio o ruptura no habría que premiarlos, al ser pruebas de que ésta estructura social -la pareja cerrada- es ingrata, injusta y enfermiza?.


Hay más traumas a cargar a la estructura social vigente: Como el trauma de creerse feo y por lo tanto en desventaja ante lo

amoroso

O no atractiva, y pensar que no hay en ti bases suficientes para enamorar (a otro u otra) para toda la vida y fundar una familia. 

O qué decir de esos jóvenes (y no tanto) que confiesan abiertamente que se toman unos tragos o se chutan alguna droga “para desinhibirse y atreverse así a tratar con los chicos o las chicas en las fiestas”.

Seguro que tú sabes algo de todo esto. Seguro que tienes esas sensaciones de inseguridad que lo que te aseguran es que no eres ni la mejor, ni el mejor para vivir una apasionada historia de amor, que sea a la vez bella y de fuego, bonita y salvaje, eterna 
y siempre vitalista, en fin, el no va más, y en la que no necesitéis ambos a nadie para ser felices y que la ilusión sea eterna e imperecedera.



Y para colmo, salvo en las películas, eso no pasa. 

O en el mejor de los casos, pasa hasta que se convierte en monotonía (cuando no aburrimiento). 

Entonces es fácil que te empieces a desmoralizar, y que te hayas quedado a esas alturas, en cuestión de sexo, a verlas venir.

Del libro LA ESFAFA SEXUAL de Paco Molina

domingo, 22 de enero de 2012

No hay igualdad para esto de obtener el amor "maravilloso"



Marginados del flechazo


Por desgracia, aún hay más traumas por culpa de esta organización social del negocio. 

Los discapacitados o enfermos de ambos sexos, que tengan, por culpa de su configuración, carencias serias, quedan completamente apartados del orden presuntamente normal de las cosas

(que consiste en montárselo por parejas). 

Su falta de condiciones estándar les hace creer que no están capacitados para mantener la ilusión sexual de otra persona (lo que vulgarmente se llama que quieran contraer matrimonio contigo
y en consecuencia renuncian a ello. 

Eso les origina un problema añadido a su condición de no completos según los cánones, de gran efecto contra su bienestar. 

Algunos, y menos algunas, recurrirán, a la prostitución (a contratar encuentros para vivir el placer del sexo).

 Pero eso no es plan, porque supone pagar, supone espaciar los encuentros, supone perderse (como los sanos eso sí, pero en mayor medida) otras cosas.

 Porque ¿por qué no el sexo en grupo? ¿activo o pasivo, mirando o tocando?.


Este problema es tan real que, de hecho, algunos países tienen leyes para contribuir al gasto de encuentros sexuales de discapacitados con personas que les den sexo.

Pero son excepción y un sólo vaso de agua para cruzar todo el desierto de la vida.


Del libro LA ESTAFA SEXUAL de Paco Molina

sábado, 21 de enero de 2012

Sin represión sexual no habría traumas



Traumas inevitables


Al ser la gente obligada a vivir en pareja, es decir, al inventarse una institución que va contra la naturaleza, se coloca la primera piedra de una fábrica de traumas.


Resulta que el varón ha de convertirse en monógamo cuando no lo es. Esa tarea no puede menos que traumatizarle. 

Aunque llevará «mejor» el asunto porque se creó una sociedad  machista y eso le permite quebrar la norma sin que llegue la sangre al río.


Al tiempo y por lo mismo, las damas del grupo tienen que adorar la fidelidad, o exigiéndola o practicándola, con el consiguiente desgaste psíquico. 

Lo que se agrava, por el carácter machista del orden social. Orden de cosas que hace que la mujer no sólo sea fiel por cuestiones morales sino también por la cuenta que le tiene

Pues no es extraño que acabe apaleada o asesinada, con el beneplácito o no, de las leyes sociales o morales el hombre.


Lo visto es suficiente para generar una violencia soterrada en todo individuo, situación que puede percibir cualquier observador sensato, por más que los voceros del sistema nos cuenten que eso forma parte de la agresividad innata del hombre.


Mas si sólo se quedaran ahí los traumas, no tendrían psicólogos, psiquiatras, ginecólogos, sexólogos y directores espirituales, la clientela que tienen, y no habría tantas llamas en el infierno de cada una y cada uno.


Pero resulta que desde el macho con más precoz eyaculación hasta la mujer con más tardío orgasmo, nos encontramos con una pléyade de situaciones límite, más o menos reprimidas, ocultadas o no resueltas, alarmante.

Problemas falsos convertidos en reales

Porque claro (y vámonos a los casos extremos) supongamos un caso de eyaculación precoz. 

Lo que entre los vulgares mortales sería sólo el caso de alguien que



se corre mucho antes que la mujer, resulta que en la medicina oficial, como eso sería decir que casi todo el mundo es imperfecto, la definen como aquel caso del varón que eyacula casi antes de penetrar.

Sea lo que ellos digan, pero ¿qué problema tendría cualquier hombre si no tuviera la obligación de aguantar hasta dar placer mediante coito a su pareja?



Absolutamente ninguno. 

Iría a lo suyo y, acabara antes o después, ya decidiría luego si se
quedaba contemplando la fiesta de otros, que sería también la suya si quisiera. (¿No son el ver y el mirar un placer en sí?).


Por la misma regla de tres, ¿qué problema tendría, en esa sociedad que ya existió, alguien que la tiene demasiado grande y que hace daño, o su contrario que por tenerla corta se corta?. 

Ninguno. Cada uno iría a lo suyo y la mujer encantada de  “haberlos conocido”.

Saltemos al caso de la mujer-tortuga. Resulta que, lo mismo que el presunto eyaculador-precoz, se siente imperfecta (y lo es, como todos, para vivir sólo en pareja) cuando sin embargo ella, de ser libre, simplemente, permanecería en la fiesta sexual más tiempo del habitual, hasta que el número de hombres que la hicieran el amor fuera el suficiente como para llevarla al orgasmo. 

Que alcanzaría sin pegas, no sólo por número de amantes por sesión, sino por el carácter libidinoso y orgiástico que, por sus características, tendría el encuentro. 

Porque ya me dirán ustedes qué papelón, tener que recibir todo el placer de un sólo hombre, que encima siempre sea el mismo, cada 

vez esté más visto y día a día menos valorado.


He aquí dos traumas absurdos. La velocidad del hombre y la lentitud de la mujer.


Cuando ambos, para la búsqueda de placer sexual, no tendrían ningún problema si fueran libres. 

E incluso, para los fans de la propagación de la especie, son ideales, pues gracias a sus defectos serían magníficos repartidores de esperma los machos y estupendas recogedoras del mismo ellas, con lo que las posibilidades de que toque la lotería del embarazo aumentarían.

Del libro LA ESTAFA SEXUAL de PACO MOLINA