SEXO, DROGAS Y
ROCK AND RICOS
Dado que los 2
instintos básicos que tiene la especie humana, en cuanto que sus componentes
son animales, son “el instinto de supervivencia y el de la búsqueda de placer
sexual”, no debe de extrañar lo más mínimo que los más ricos traten de
garantizar la satisfacción de ambos instintos con el poder que les da su
dinero.
Por eso, rasgarse las
vestiduras ante lo que se está descubriendo gracias al caso Epstein es grotesco
¿O en qué cree usted que se gastan su dineral los poderosos y los corruptos de
andar por casa?
El caso Epstein es el
de un señor que con su riqueza generó un mercado de sexo degenerado (en una de las
Islas Vírgenes) en el que han aparecido como adictos gentes de alcurnia,
personajes de las noblezas y de las riquezas.
Nada de extrañar porque
¿para qué se quiere el dinero en abundancia, y el poder que da, si no es para
eso? El poder lo usan los potentados para garantizarse aquello de lo que se le
priva al pueblo. Porque con dinero se pueden tener guardaespaldas, transportes exclusivos,
“soluciones habitacionales” inmejorables y además los mejores médicos del
mundo; con lo que el instinto de supervivencia está bastante satisfecho.
Y respecto al instinto
que nos empuja a buscar ese placer que proviene del sexo no te digo nada (lo
sabes de sobra). A más dinero más mamoneo.
Dinero=Poder=Libertad.
Por eso ese poder que da el dinero y ese dinero que da el poder, estableció, a
lo largo de la historia, por poner un sólo ejemplo, leyes como el célebre “derecho
de pernada”. Si, ese derecho del Señor Feudal (el cacique de la zona) a
desvirgar a la futura esposa de cualquiera de sus súbditos. Demostración
irrefutable de lo dicho.
Por cierto, aprovecho
para defender el apellido Borbón (aunque no soy monárquico). Al pobre Rey Emérito,
y a sus antecesores y antecesoras (si, también a las reinas) tras contarnos sus
correrías (¿de ahí viene lo de correrse?) les cargan el sambenito de que los
Borbones son así, porque lo llevan en la sangre.
Pues no, no es una
cuestión hereditaria, es que ¿para qué quiere un super poderoso su poder si no
es para “coger”?
Y mientras, el pueblo
a dos velas porque la promiscuidad es pecado (religioso o cultural).
Respecto a las drogas
decir que, como muy bien ha contado un inspector de policía español en un libro
que tampoco recuerdo, es una batalla perdida. Según él y toda su vida
profesional dedicada a perseguir esas mafias, por cada gran alijo que se
incauta, miles de toneladas llegan a los consumidores (al desgraciado pueblo
que tiene todo prohibido). Generando encima ese mercadeo 2 tipos de bandas: las
de los traficantes y las de los desesperados que acaban delinquiendo para
obtener su dosis.
El consumo de droga
debería estar permitido y regularizado, porque pierde menos la sociedad con la
aparición de “drogadictos anónimos” que con mafias despiadadas y cada vez más
poderosas.
No se si vieron
ustedes la serie “Fariña” sobre la droga en Galicia, basada en hechos reales. En
ella hay una escena alucinante que muestra un amplio almacén, tan repleto de
billetes, que al abrir la puerta estos se derraman por el exterior.
Ese dinero negro es
tan inmenso que permite comprar políticos, jueces, policías, religiosos, periodistas,
matones, militantes, etc. en cuanto que son humanos y pueden caer en la
tentación como cualquier hijo de vecino. Incluso puede comprar traidores.
Para evitarlo habría que
considerar el dinero negro como “blanco”:
para que circule, pague impuestos y deje ver el plumero de algunos.
Porque la gente cuanto
más dinero tiene más fácil es que caiga en la tentación de querer aún más ¡para
mantener el nivel de vida de la vidorra! Que es muy caro
Todos creemos que con
que nos tocara un millón a la lotería bastaría. Pero ojo, ¡cuanto más dinero se
tiene más se quiere!
Paco Molina.
Zamora. 16 de Febrero del 2026
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