miércoles, 3 de junio de 2026

DINERO = PODER = DINERO. Y ¿PARA QUÉ?

 


DINERO = PODER = DINERO. Y  ¿PARA QUÉ?

Seguro que han oído decir algo así: “Que la gente quiere tener dinero para así tener poder”; o la (aparentemente) contraria: “Que la gente quiere tener poder para así tener dinero”.

Pues bien, desde aquí vamos a exponer un punto de vista REVELADOR.

Empecemos, usando como punto de apoyo, la célebre formula de Einstein E=mc2 (energía igual a masa por la velocidad de la luz al cuadrado). Que quiere decir lo siguiente: Primero, que la materia (la masa) y la energía son la misma cosa con distintos aspectos. Y segundo, que se puede “pasar” (convertir) la masa a “energía” y al revés; costando muchísimos más convertir energía en masa que masa en energía por culpa de esa constante c2 que son nada menos que 300.000 al cuadrado, o sea 90.000.000.000 unidades.

Pero vamos a lo nuestro. Considero que “dinero” y “poder” son lo mismo en cuanto los bienes que proporcionan y los fines que se logran con ambas cosas (de los que luego hablaremos si no hay menores delante).

Por tanto, podemos escribir que  D = P.K siendo D el dinero, P el poder y K una cantidad constante según cada persona, pero “variable” respecto a otra según la ética de cada cual. Por tanto K=Konciencia.

Nos queda entonces que “dinero= poder.k”.

Fórmula que indica que dinero y poder son la misma cosa con distinto aspecto. Y que a todos los efectos significa que “se puede convertir el dinero en poder y el poder en dinero”. Sin entrar a discutir qué es más fácil o más difícil, para no complicarnos la vida.

Porque lo que sí es evidente es que con mucho dinero te conviertes en alguien “poderoso” aunque no ostentes ningún poder. Siendo también evidente que si tienes poder en algún ámbito y quieres convertirlo en dinero (sacarle tajada) puedes lograrlo.

Y llegamos así a lo más interesante de lo que queremos comentar y dejar como moraleja o lección de vida.

La gente quiere dinero o poder (que hemos quedado en que son la misma cosa) para garantizar la satisfacción de los 2 únicos instintos básicos que tiene cada humano: el de seguir vivo y el de disfrutar de sexo.

Esos instintos (que si no tienes poder o dinero todos sabemos de qué pie cojean) con dinero o poder mejoran sensiblemente. Respecto a vivir más es evidente que el tener mucha pasta te da la sensación de que siempre podrás recurrir a la mejor medicina, por no hablar de que la buena vida es más sana que la otra.

Pero ¿y el otro asunto? ¿quiere el rico, felizmente casado, tener más dinero para permitirse el lujo de la lujuria fuera de casa, con lo devoto que es él?

A parte de que en temas sexuales no es recomendable poner la mano en el fuego por nadie, vamos a usar como ejemplo de nuestras tesis un caso palmario. Y no, no me refiero a ese “rumor zamorano” que dice que cuando en 1987 el PP perdió la mayoría en la diputación entonces, ciertos empresarios y políticos, recaudaron dinero para comprar un traidor, encontrándose con la sorpresa de que el susodicho (uno del PSOE) se vendió por menos de lo que tenían previsto gastar, y con “las sobras” organizaron una orgía al grito de: “que no se entere mi mujer”.

No, no usaremos ese ejemplo. Cojamos otro más cercano y palmario. El de los ex altos cargos del PSOE, ahora a punto de juicio, que en cuanto vieron sus cuentas corrientes llenas les pusieron un piso a “tías”, sobrinas, primas y demás familia.

Y ello por no hablar de la moda (¿ya pasada?) de “ponerle piso a la querida” cuestión que, sin mucho dinero o poder, no se logra porque es caro mantener casa propia y casa ajena a la vez.

Resumiendo, el dinero facilita el lograr lo que pide el cuerpo.  Porque a más dinero más libertad. Triste  ¿verdad?   

Paco Molina. Zamora 1 de Junio del 2026

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