DINERO = PODER =
DINERO. Y ¿PARA QUÉ?
Seguro que han oído
decir algo así: “Que la gente quiere tener dinero para así tener poder”; o la
(aparentemente) contraria: “Que la gente quiere tener poder para así tener
dinero”.
Pues bien, desde aquí
vamos a exponer un punto de vista REVELADOR.
Empecemos, usando como
punto de apoyo, la célebre formula de Einstein E=mc2 (energía igual a masa por
la velocidad de la luz al cuadrado). Que quiere decir lo siguiente: Primero,
que la materia (la masa) y la energía son la misma cosa con distintos aspectos.
Y segundo, que se puede “pasar” (convertir) la masa a “energía” y al revés;
costando muchísimos más convertir energía en masa que masa en energía por culpa
de esa constante c2 que son nada menos que 300.000 al cuadrado, o sea
90.000.000.000 unidades.
Pero vamos a lo
nuestro. Considero que “dinero” y “poder” son lo mismo en cuanto los bienes que
proporcionan y los fines que se logran con ambas cosas (de los que luego
hablaremos si no hay menores delante).
Por tanto, podemos
escribir que D = P.K siendo D el dinero,
P el poder y K una cantidad constante según cada persona, pero “variable” respecto
a otra según la ética de cada cual. Por tanto K=Konciencia.
Nos queda entonces que
“dinero= poder.k”.
Fórmula que indica que
dinero y poder son la misma cosa con distinto aspecto. Y que a todos los
efectos significa que “se puede convertir el dinero en poder y el poder en
dinero”. Sin entrar a discutir qué es más fácil o más difícil, para no
complicarnos la vida.
Porque lo que sí es
evidente es que con mucho dinero te conviertes en alguien “poderoso” aunque no
ostentes ningún poder. Siendo también evidente que si tienes poder en algún
ámbito y quieres convertirlo en dinero (sacarle tajada) puedes lograrlo.
Y llegamos así a lo
más interesante de lo que queremos comentar y dejar como moraleja o lección de
vida.
La gente quiere dinero
o poder (que hemos quedado en que son la misma cosa) para garantizar la
satisfacción de los 2 únicos instintos básicos que tiene cada humano: el de
seguir vivo y el de disfrutar de sexo.
Esos instintos (que si
no tienes poder o dinero todos sabemos de qué pie cojean) con dinero o poder
mejoran sensiblemente. Respecto a vivir más es evidente que el tener mucha
pasta te da la sensación de que siempre podrás recurrir a la mejor medicina, por
no hablar de que la buena vida es más sana que la otra.
Pero ¿y el otro
asunto? ¿quiere el rico, felizmente casado, tener más dinero para permitirse el
lujo de la lujuria fuera de casa, con lo devoto que es él?
A parte de que en
temas sexuales no es recomendable poner la mano en el fuego por nadie, vamos a
usar como ejemplo de nuestras tesis un caso palmario. Y no, no me refiero a ese
“rumor zamorano” que dice que cuando en 1987 el PP perdió la mayoría en la
diputación entonces, ciertos empresarios y políticos, recaudaron dinero para
comprar un traidor, encontrándose con la sorpresa de que el susodicho (uno del
PSOE) se vendió por menos de lo que tenían previsto gastar, y con “las sobras”
organizaron una orgía al grito de: “que no se entere mi mujer”.
No, no usaremos ese
ejemplo. Cojamos otro más cercano y palmario. El de los ex altos cargos del
PSOE, ahora a punto de juicio, que en cuanto vieron sus cuentas corrientes
llenas les pusieron un piso a “tías”, sobrinas, primas y demás familia.
Y ello por no hablar
de la moda (¿ya pasada?) de “ponerle piso a la querida” cuestión que, sin mucho
dinero o poder, no se logra porque es caro mantener casa propia y casa ajena a
la vez.
Resumiendo, el dinero facilita
el lograr lo que pide el cuerpo. Porque
a más dinero más libertad. Triste ¿verdad?
Paco Molina.
Zamora 1 de Junio del 2026
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