ZAMORA Y LA “PRIORIDAD NAZIONAL”.
El problema de eso que
llaman “prioridad naZional” (se pone con “z” porque es de un nazismo subido) es
que suena bien. ¿Qué cosa hay más lógica que eso de que lo nuestro sea lo
primero?
Pero ¿qué es lo
nuestro o quiénes son los nuestros? Cuando al hundirse un barco recomendaban
que, para intentar salvar vidas, debían de ir: “las mujeres y los niños
primero” ¿es que los hombres no eran de “los nuestros” o es que se estaba
aplicando una lógica distinta al egoísmo poco inteligente del sálvese quien
pueda?
Si no hay dinero para
ayudar a todos los españoles o personas necesitadas (con nacionalidad o vida
aquí) ¿por qué, para que no se muera nadie de hambre o de frio o de abandono,
tenemos que “priorizar entre los que no tienen” cuando bastaría subir los
impuestos a quienes tienen y mucho más a los que están forrados?
Lo perverso de “lo
nuestro lo primero” es que “lo nuestro” empieza siendo la patria, luego la
autonomía, luego tu localidad, después tu barrio, de éste lo primero tu casa, y por
fin tú, claro. O sea, lo que de entrada no suena mal en el fondo es algo
carente de inteligencia.
Porque ha sido ese
egoísmo de “yo, yo, yo y luego se verá”, lo que nos ha hecho caminar, desde que
se inventó la propiedad privada, de
conflicto en conflicto y de guerras en guerras.
Suena tan bien ese
disparate insolidario (“la solidaridad es el egoísmo de los inteligentes”) que
cada vez se abre más hueco en el sentir popular y así vemos que demasiada gente
vota a “mi pueblo existe”, “mi provincia existe”, “me región existe”; sin pararse
a entender que si, por ejemplo, las 52 provincias españolas (o las 17
autonomías) tiraran de la manta para sí, la manta se rompería.
Sobre que esta tendencia
está bastante extendida hay pruebas contundentes, y ocurrió qué, en las
elecciones aragonesas, incluso dentro de la izquierda, el partido más votado
fue la Xunta Aragonesista frente a IU+ sumar, repitiéndose la tendencia en las andaluzas
donde Adelante Andalucía sobrepasó a IU+sumar+podemos+etc.
Es decir, el localismo
“bien intencionado”, se va imponiendo. Es ese mismo “nacionalismo” que el
naZionalismo maldice en la medida en que su precursor, la extrema derecha,
apuesta por prohibir los partidos nacionalistas (o sea los que, según la teoría
de la “prioridad naZional” trabajan políticamente para los de su terruño).
Y dicho esto aterricemos
en Zamora. Porque también puede servir de ejemplo sobre el hechizo que produce
“lo nuestro”.
Resulta que
últimamente es fácil encontrar personas desconectadas entre sí, pero con un factor común
social (de clase media-media, o sea de trabajadores enteros) que
espontáneamente manifiestan que han votado o van a votar al País Leones o al
PREPAL o así.
Siendo lo más chocante
el que al comentar que lo importante no es estar en otra autonomía sino en
quién gobernaría allí (o sea, si se va a repartir el dinero de arriba abajo o
como siempre de abajo a arriba) no parecieron darle importancia, pues su
argumento era que al estar en una “nación” más pequeña…. no todo se lo llevaría
Valladolid,
Particularmente me
parece que pasar de 17 autonomías a 18 no resuelve nada, e incluso puede complicar
el panorama aumentando los gastos fijos. Es más, si durante la transición a la
democracia hubiera tenido una barita mágica a la hora de resolver el tema de
las nacionalidades históricas (Cataluña, País Vasco y Galicia) hubiera dado a estas
3 el estatuto de autonomía, PERO hubiera mantenido al Resto de España en una
sola pieza. Lo que no solo hubiera evitado un cierto gasto y un cierto guirigay
sino que habría creado un territorio potente generador de fuerzas centrípetas
en vez de centrífugas.
Además, de esta forma,
existiría en España un territorio más potente que las autonomías históricas,
con lo que si hay referéndums pro independencia ganarían los del NO.
Paco Molina .
Zamora. 8 de Junio del 2026
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