lunes, 5 de diciembre de 2011

Sobre la pensión máxima



VIVA LA PENSIÓN MÁXIMA  


(por Paco Molina. Diputado Provincial por IU en Zamora)


No tiene muy buena fama la Pensión Máxima, pero de ella sin duda se puede decir, y con razón, que es “desconocida y perfecta”.


La palabra “máxima” es la que le perjudica más en esto de la mala fama  porque la gente da en creer que es la de Dios.


Se llama “máxima” porque ninguna otra pensión del estado la puede superar. Y es el propio Gobierno Español el que a través de los Presupuestos Generales, establece cada año cual es la pensión máxima.


Actualmente está en 35.000 € brutos por año que se cobra en 14 pagas. “Brutos” quiere decir que a esa cantidad hay que descontarle lo que se quede Hacienda.


Otra cosa es que luego el personal tenga un fondo privado de pensiones a mayores, compatible con cualquier pensión, y que cuando es muy grande hace que “aparezcan” los conocidos como “jubilados de oro”


Cuando por ahí se oye decir que los Diputados Nacionales con sólo 4 años, o los que sean, se llevan la “pensión máxima”, al llegar a la edad correspondiente, es de esa de 35.000 de la que se está hablando. Indudablemente llegar a ella por esa vía es injusto. ((Por cierto, también les pagan, como hemos sabido al renunciar a ellas los de IU, una privada))


Ahora bien cobrar la pensión máxima después de reunir los requisitos de años trabajados y cotizados, siendo una suerte en la lotería de la vida, debe ser también motivo de orgullo porque si no existiera ese tope-la pensión máxima-quienes la cobran tendrían una pensión aún mayor, más grande todavía.


Es decir, por cotización, los que cobran la pensión máxima deberían cobrar más dinero del que reciben.


Por tanto estamos ante un colectivo que no sólo pasa a ganar menos al jubilarse (cosa que no le ocurre a todos), sino que, incluso, pasa a ganar menos de lo que le correspondería por lo que había cotizado.


Y es que gracias a que existe la “pensión máxima” existe un buen número de ciudadanos que son “solidarios forzosos” o “solidarios a la fuerza”, porque renuncian a lo que les tocaría si no hubiera tope, y con esa cantidad se consigue que haya más pensiones.


Que exista una pensión máxima es socialmente de lo más justo, y que exista a la fuerza, es lógico, pues si se diera a elegir a los afectados, adiós solidaridad.


Lo que no se entiende es por qué habiendo una pensión máxima, y entendiendo todo el mundo que la debe haber, e incluso considerando mucha gente que es muy elevada, ¿por qué decimos? siendo todo así de claro, ¿por qué no defiende el pueblo que exista una sueldo máximo?


Eso para los  empleados públicos. Y para el resto de la gente, que se redujera lo que ganara cada cual, mediante impuestos progresivos, hasta que se quedaran sólo con una cantidad parecida a ese sueldo máximo.


  Zamora-3 de Diciembre del 2011. Paco Molina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario