viernes, 17 de agosto de 2018

NO A LA MILI . (Servicio Militar Obligatorio)



NO A LA MILI .

¿Deben de ofrecer los partidos lo que quiere el pueblo? Sí, siempre que sea positivo para la sociedad.

¿Debe un partido radical de izquierdas utilizar eso (el ofrecer lo que quiere el pueblo)? Si, y ello sin reservas (Lenin dijo "hay que luchar por lo que quiere el pueblo").

¿Quiere el pueblo español,  o al menos un sector enorme -juventud y mujeres fundamentalmente- -que se suprima la mili? SI.

Luego en el programa de IU debe figurar la supresión de la mili y la creación de un Ejército Profesional puro (ejército que ahora ya existe pero que está camuflado tras la tropa).

Lo mismo ha de hacer el PCE en su manifiesto programa.

¿Es progresista pasar del ejército mixto actual (formado por profesionales y mozos),  a un ejército profesionalizado puro?

En España la mili es obligatoria desde 1837, fecha nada revolucionaria. El paso ese supuso una peste para las clases populares (los ricos se libraban pagando 4.000 reales). En 1912 los privilegiados  podían pagar para escoger cuerpo y estar menos tiempo. Hoy día, los más privilegiados están 10 meses en lugar de 12 y cobran 400.000 pesetas (los alféreces IPS de procedencia universitaria).

La medida fue más una consecuencia de las  necesidades de la época que otra cosa (el ejército con mayores efectivos humanos podía llegar a sor superior a otro,).

Hoy las necesidades de protección indican que sobran milis-forzadas.

¿Es utópico o irresponsable el confiar España a la defensa de un ejército más reducido (indudablemente el ejército profesional no podría ser tan numeroso?

Ahora los reclutas son 257.000 por año (195.000 en el ejército de tierra, 34.000 en la Armada y 28.000 en Fuerzas Aéreas).

El tipo de armamento actual es tan destructivo, sofisticado y caro que no puede superar un cierto número de piezas por país.

Dicho de otra forma, los reclutas a la fuerza no van a disponer ni de las armas, ni de la experiencia, ni de la preparación necesaria en caso de guerra.

Armar bien y con armas del día al ejército actual sería la ruina, y lo demás es un paripé.

Para lo que ahora se hace a la fuerza es preferible disfrutar de la paz, y en caso de guerra, tras la contención de la invasión por el ejército profesional, la preparación del resto de la población (Lo que hoy se hace en 12 meses se puede aprender e instruir en 12 días).

¿La razón por la que la mayoría no quiere la mili es por un egoísmo desmesurado e infantil del pueblo?

No se trata de una petición análoga a la que sería por ejemplo querer ganar mucho dinero sin trabajar, no, se trata de una aspiración lógica  y pacifista, que además es técnicamente posible.

¿No será excesivamente caro el ejército de profesionales?

Hoy cada solado-forzado le cuesta 200.000 pesetas anuales al Estado.

El nuevo ejército constaría (de los actuales) 100.000 oficiales y suboficiales, y unos 80.000 soldados (50.000 Tierra, 20.000 armada, 10.000 aviación) profesionales durante periodos de 6 a 9 años con su paga correspondiente (más de 40.000 pesetas/mes).

Es pues posible; asumir el aumento del gasto. A parte de que es precisamente en eso en lo que debe de invertir el dinero el Estado, en lo que haga más felices a sus ciudadanos. Poco dinero habría mejor invertido.

¿No se convertiría el ejército profesional en una guardia pretoriana pro-golpista?

Hasta ahora, desde que existe el mundo, los mejores golpes de estado los han dado ejércitos como el de ahora. Esa es la única realidad.

En el ejército actual hay una parte de profesionales ya (que son como serian de estar solos) y una tropa a la fuerza, que como está por miedo, por miedo ha reaccionado siempre ante cualquier golpe, o sea, obedeciendo, no vayan a ser fusilados  sumarísimamente.

Las posibilidades de golpe son iguales en un caso u otro. Pero, y esto es muy importante, si alguien considera que suprimir la mili es bueno para el pueblo pero como aumentaría las posibilidades de golpe no hay que ofrecerlo y hacerlo, apaga y vámonos, porque a cada paso verdaderamente transformador de la sociedad (el conjunto de los cuales es lo que llamamos revolución) va a correrse el riesgo de un reacción de los reaccionarios.

Sería chistoso que, por el mismo motivo-temor al ejército golpista-que no se pide la supresión de mili se acabara no ordenando  la reducción de la jornada de trabajo, la nacionalización de la banca , e incluso que se acabara apoyando a la OTAN, etc, en  caso de estar en el poder. Sería esa una conducta PSOEZ.

¿No se crearía una micro sociedad aislada?

Acaso hoy no ocurre eso?. Acaso alguien cree que los mozos le dan un aire y nuevo  al Ejército?.

No, es al revés, son muchos los mozos que salen del ejército con mentalidad militarista.

Un ejército de profesionales con educación constitucionalista, sin vivir en guetos   aislados, con estructura lo más democrática posible, y con miembros que estarían incluidos en una pirámide social (como la real de la sociedad) puede sentir mejor  o al menos igual los problemas comunes del ciudadano, y hacerse voluntariamente un defensor de la democracia.

¿La permanencia en el ejército de soldados populares-a-la-fuerza asustaría mas a los jefes militares a la hora de dar órdenes golpistas?

Nunca ha sido así. La supuesta rebeldía/independencia del soldado civil para no acatar las órdenes que perjudiquen a su pueblo es un concepto romántico y etéreo que jamás se ha dado, pues el miedo a la ley sobre desertores (paredón y tentetieso) es la que siempre ha prevalecido sobre cualquier otro principio.

Dicho mejor, confiar más en la fidelidad del soldado a la fuerza que en la del soldado por vocación, salvo milagro, es un juego arriesgado. La clave siempre ha estado en los jefes.

¿Qué ejército defendería mejor los logros de una revolución democrática?

La transformación radical, progresista y democrática que defendemos y resumimos en el término revolución, se daría en base a un triunfo  en las urnas, en base a un frente político que esté dispuesto a poner en práctica las leyes de la alternativa revolucionaría y en base, sobretodo, a un apoyo social claro, manifiesto y activo de los sectores sociales (que es de suponer pertenezcan todos a la clase social de los que han de vender su fuerza de trabajo)) que exigieron y apostaron por ese cambio

Es decir, que de estar nosotros u otro grupo en el poder con un programa radical, sería o debería ser, porque en la sociedad se contara con un ambiente amplia y mayoritariamente favorable a dichas transformaciones.

Para entonces, las Escuelas de soldados hay que suponerlas empapadas de su misión de defender a la sociedad española del exterior, y defender las leyes emanadas de la mayoría en el interior.

Es más, en un ejército profesional en pirámide (por las distintas graduaciones) la  simpatía  de los escalones bajos por un política a favor de los que menos tienen parece que sería más probable.

¿Qué tipo de ejército es más pacifista?

Dada nuestra vocación netamente pacifista no podemos mantener la máxima de "si quieres la paz, prepara la guerra", ya que ese es el principio moral del que parte la política militarista (con ese argumento se defendió la OTAN y se defiende el armamento nuclear).

Ante un ataque del exterior sólo el ejército profesional puede intentar parar el primer golpe (el actual sería mera carne de cañón). Después  se levantaría en armas todo el pueblo.

Pero ahora estamos en paz, y debemos predicar paz y fomentar la paz, y para ello hay que apostar  por conductas de paz.

El eje de nuestra política pacifista debe ser esta oferta electoral: SUPRIMIR LA MILI

Además un ejército profesional, si se ve que aumenta el clima de paz mundial, puede irse reduciendo poco a poco (ejército a extinguir).

Lo absurdo es estar en pie de guerra cuando no hay guerra.

La reducción actual es un chiste: mujeres, no a la mili; objetores, tampoco, y los que van lo hacen por sorteo (sorteo en el que nadie quiere premio tan honroso).

¿Cómo apareceríamos ante la sociedad diciendo NO  a la mili?

Pues más coherentes que ahora. Sí, porque ahora nuestra postura es esquizofrénica: Veamos, por un lado decimos sí a la mili obligatoria, por otro decimos sí a la objeción de conciencia;_lo cual es contradictorio (el que lo hagan otros países es un recurso para no tener que resolver el hecho de que la juventud es cada vez más pacifista de hecho).

Al aceptar a los objetores de conciencia aceptamos que puede haber personas que no puedan soportar coger un arma. Después aceptamos que hagan un servicio social sustitutorio y por último defendemos que este servicio alternativo dure lo mismo que la mili, o sea que no sufran una penalización en base a tenerlos más  tiempo “raptados”.

El dedo en la yaga amigos, eso es una medida puramente electoralista sin argumentación teórica consistente, porque:

1) La razón por la que existen objetores de conciencia es la misma por la que nadie quiere hacer la mili.

2) Aún suponiendo que haya objetores de conciencia honrados, QUE LOS HAY, también es factible suponer que los hay camuflados, que no quieren ir a los cuarteles.

3) Si diciendo “soy objetor", un joven acaba haciendo un servicio sustitutorio de igual duración que la mili y no peor, es fácil suponer que en unos años "todos serán objetores" y entonces, ¿cómo sería el ejército? ¿sería mixto, seria de profesionales o sería de objetores?

 Defendamos a los objetores (pacifistas valientes) pero defendamos también a los demos (pacifistas cobardes), porque hoy la juventud es pacifista, y el momento lo permite. Lo demás  es electoralismo ramplón.

¿Qué supondría socialmente defender el no a la mili?

Un éxito apoteósico .  El mundo joven volvería su mirada hacia nosotros. La sociedad lo agradecería. El número de votos, la estima y el   verdadero bautismo como pacifistas nos haría  AVANZAR a grandes pasos hacia posibilidades reales de ser alternativa.

Nadie nos podría acusar de electoralistas, pues solo es electoralista quien ofrece algo que no piensa dar.

Nosotros daríamos eso que ofrecemos, suprimir la mili.

Renunciar a algo que quiere el pueblo “por el bien del pueblo” es política de derechas (¿no piden que el pueblo gane menos por su propio bien (el del pueblo) ya que así llegará un nuevo amanecer?).

Que nadie diga que un partido serio no puede moverse por criterios electoralistas.

Siempre que se lucha por lo que quiere un pueblo se corre el peligro de ser electoralista (¿quién tiene miedo de que nos voten mucho?).

Lo que no puede hacer un partido serio es plantearse problemas metafísicos, porque metafísica en estado puro es querer resolver qué tipo de ejército es más revolucionario para defender una revolución que no existe porque no ofrecemos lo revolucionario que quiere la gente.

¿Es revolucionario hoy decir NO A LA MILI?

Sí, porque apuestas por las ventajas de la paz y la paz es una necesidad revolucionaria, lo mismo que la guerra es una necesidad burguesa.

Sí, porque pone sobre el tapete algo que quiere nuestro pueblo y otros pueblos, en un momento en que la derecha no quiere oír hablar del tema.

Sí, porque supone un paso más  en la reducción de armamento. El soldado también es un arma, también es usado para matar.

Sí, porque. a) Si la derecha quiere la supresión de la mili pero aún no lo ha hecho, le hacemos perder ese éxito rotundo que obtendría anticipándonos (piénsese en lo horroroso que sería que ellos llevaran a los parlamentos la supresión de la mili y nosotros- pacifistas- tuviéramos que argumentar públicamente en contra; sería algo así como decirnos ecologistas y estar por la energía nuclear.. b) Si la derecha no quiere la supresión de la mili nuestra postura sería revolucionaria por partida doble.

¿Es el momento?

No hay otro. El que da primero da dos veces. Es el momento revolucionario, que no nos tomen la mano. La gran noticia no sería que estamos por la república (también estamos porque nos toque la primitiva) sería que estamos con el pueblo.

FRANCISCO MOLINA MARTÍNEZ. Zamora. Comienzo año 90 del SXX. Al final, el PP que ganó en 1995 fue el que suprimió la mili

Los datos técnicos proceden del semanario El Independiente, y del trabajo que en el publicó Don Santiago Perinat.





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