lunes, 4 de julio de 2016

Y sin embargo (sólo) UNIDOS PODEMOS

Y SIN EMBARGO (SÓLO) UNIDOS PODEMOS

Por esas cosas raras de la vida, recién recibida la noticia del bajón en votos de UNIDOS PODEMOS (IU +Podemos +Otros) volví a escuchar la canción de Joaquín Sabina “Y sin embargo te quiero”.

Una verdadera joya sobre las “aparentemente contradictorias conductas” de los humanos en lo referente al amor.

“Aparentemente contradictoria conducta” sería también, proponer, que tras perder un millón de votos (el 18 %) bajo la fórmula de UNIDOS PODEMOS, respecto al ir por separado, se pretenda insistir en esa unidad.

Pero lo voy a hacer porque “y sin embargo te quiero” UNIDOS PODEMOS.

Las razones son estas (más otras más ocultas):

1º.- Si perdiendo un millón de votos se obtuvo el mismo número de Diputados, es que, matemáticamente la unión es imprescindible.

Y es que cualquier unión entre diferentes se produce porque aporta ventajas a todas las partes (simbiosis mutualista). Y la ley electoral española (doblemente trucada: de circunscripciones provinciales con reparto no proporcional de diputados, más una ley D´Hont menos proporcional aún) obliga a no poder usar el teorema del camarada (QEPD) Aquilino García de Zamora que afirmaba (según su experiencia profesional) que venden más 2 mostradores de 50 metros cada uno, que uno sólo de 100.

Y en efecto, sin existir una proporcionalidad pura, el mantener a dos grupos (Podemos e IU) disputando el electorado que está ala izquierda del PSOE (e incluso al que está en la izquierda del PSOE) es posponer hasta el fin del mundo la revolución democrática que evite el fin del mundo.

2º.-De las razones que indican la bajada en votos de UNIDOS PODEMOS (el miedo, el haberse celebrado nuevas elecciones, la pérdida de estima del líder máximo, la retranca de los opuestos a la unión, y la no potenciación de Alberto Garzón todo lo posible) parece que la más contundente fue el miedo.

Es decir, gente que hace 6 meses votó a IU o a PODEMOS, pudo sentir vértigo ante el hecho de poder ganar (como insinuaban la encuestas) y prefirió buscarse subterfugios para cambiar su apuesta.

Pero ese miedo escénico (“mira que si se van los ricos de España y acabamos en la ruina, etc.”) se va a dar siempre, sea IU o Podemos, quien en el futuro llegara por separado, a ser opción de Gobierno, a poder disputarle la victoria total a los poderosos.

Luego como ese miedo es inevitable no tiene sentido renunciar a la unidad para evitarlo.

3º.- Los factores referentes a los líderes (Pablo Iglesias y Alberto Garzón) es evidente que deben y se pueden resolver fácilmente. Con mayor uso del freno de mano en el primero, para recuperar prestigio, y mayor visualización del segundo para aprovechar el aprecio que le muestran las gentes y el hecho de que tira de un tipo de electorado muy suyo.

4º.- Entramos ahora a valorar qué supondría seguir unidos para quienes, reticentes a dicha unidad, no dieron su voto a UNIDOS PODEMOS.

Estos ciudadanos, al ver que ha ganado el PP (si no gobierna de ésta, acabará haciéndolo en el próximo Diciembre por mayoría absoluta) por fuerza tienen que tener un problema de conciencia. Con mayor remordimiento cuanto más duras sean las medidas del PP (y sus monaguillos) contra la Clase Obrera.

Por tanto, de mantenerse la unidad, la entenderían mejor (como punto de apoyo que permite mover el mundo) y dentro de 3 o 4 años, pondrían todo su esfuerzo para mejorar el resultado de hoy.

5º.- Aunque los puntos, 2º, 3º y 4º, estuvieran mal analizados lo cierto es que el 1º (la unidad se demostró necesaria matemáticamente) más los 5 millones de votos recibidos, son dos factores que indican que hay que seguir con las confluencias.

Si después de todo (miedo, castigo y desafección) UNIDOS PODEMOS obtuvo más de 5.000.000 de apoyos, estamos hablando de un ejército descomunal. Un ejército majestuoso que nunca existió a la izquierda del biRRepartidismo (lo más parecido fueron los 2. 640. 000 de Julio Anguita hace 20 años).

Por tanto lo bueno es seguir unidos.

Ahora eso si, como los resultados obtenidos parecen dar la razón a los que se oponían a esta unión, la prórroga, de darse, debería cumplir un requisito ya, y  otro tal vez.

El inevitable sería el volver a consultar a las bases, tras una campaña de concienciación más larga, en la que se impliquen los partidarios de la unidad con todos sus argumentos.

Y la otra medida, opcional, sería que en las próximas elecciones municipales se fuera por separado (recuérdese que Podemos no se presentó en la mayoría de las localidades) si así lo quieren los que pisan el terreno del terruño (mientras que en autonómicas y generales se iría en unidad).

Puede que tras vivir la experiencia en cada pueblo, de en vez de unirse,  pelearse, se aprenda mucho de golpe.


Paco Molina. Zamora. 4 de Julio del 2016.

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