jueves, 5 de mayo de 2016

EL GASTO ELECTORAL ES BUENO, EL MAILING NO.

EL GASTO ELECTORAL ES BUENO, EL MAILING NO.

Dentro de la campaña de desprestigio de lo político para que aumente la abstención, y se salven PP y PSOE, el Poder dice que el gasto electoral es un escándalo, y el pueblo lo repite: ”Lo que faltaba, con lo que cuesta una campaña electoral, otra vez a votar”.

Pues bien, subrayemos que en general ese gasto es bueno para la sociedad.

Porque veamos ¿Quién tiene esos 200 o 300 millones? El Estado. ¿Y qué significa que los gaste?.

Significa que ese dinero va a acabar en manos de la gente sencilla: 

Imprentas, medios de comunicación, empresas de transporte, particulares contratados para tareas concretas, interinos que sustituyen a candidatos funcionarios, miembros de las mesas que cobrarán su dinerillo, etc. etc.

Es decir, varios millones van a llegar al bolsillo de gente y empresas que lo necesitan.

Ahora bien, dentro de esos gastos hay uno que debería suprimirse, no por caro solo (es muy caro), sino por injusto.

Se trata de lo llamado mailing, que es esa operación por la cual a usted le llega a casa la papeleta de los partidos.

Ese gasto es injusto, primero porque aunque el beneficio es para cada partido (es un acto de propaganda), luego lo paga el Estado.

Pero encima, no sólo todos pagamos el gasto de los partidos, sino que NO se lo pagamos a todos, sólo se lo pagamos quienes menos lo necesitan, a los más grandes.

Porque todos los partidos pueden enviarle las papeletas a casa, pero únicamente recuperan ese dinero los que obtengan unos resultados buenos.

Y encima, lo que es peor, el mailing resulta ser una medida que pervierte la democracia.

Miren. Como se dijo, el dinero invertido en el mailing por cada partido sólo lo recuperan si sacan un buen resultado.

Consecuencia. Solo se arriesgan a enviar papeletas a todos los hogares, los partidos grandes, PP y PSOE.

Además y por tanto, si usted vive en un pueblo (y el mundo rural es inmenso en España) y recibe en casa las papeletas de PP y PSOE, no sólo le es más fácil votar  a uno de los dos, sino que si prefiere votar a otro debe entrar en la cabina del colegio electoral, y coger allí una papeleta distinta.

Ahora bien, si usted en un pueblo, entra a por una papeleta a la cabina es que no va a votar ni a PP, ni a PSOE.

Y de eso se van a dar cuenta los miembros de la mesa e incluso los apoderados de los citados partidos, que considerarán que usted es un desafecto al régimen.

Y eso, si luego el Alcalde es de uno de esos partidos, puede suponerle problemas a la hora de arreglar un tejado o tirar una linde.

Y eso lo saben en los pueblos de sobra, luego el mailing condiciona la votación, y en consecuencia es una perversión antidemocrática (que encima pagamos a los partidos ganadores, consolidando el BiRRepartidismo).

Por tanto el mailing debería estar prohibido. Y no se explica bien porque ningún partido pide tal prohibición.

Debe ser prohibido el mailing por antidemocrático, no únicamente por ahorrar.

Paco Molina. Zamora. 5 de Mayo del 2016


1 comentario:

  1. El País Dels Pirineus5 de mayo de 2016, 11:05

    También está la opción de no llevar la papeleta de casa ni entrar en la cabina, sino cogerla de la mesa a la vista de quien esté. Yo siempre elegía esta opción; ahora no puedo. Y que se joda el alcalducho de turno.

    ResponderEliminar