miércoles, 31 de agosto de 2016

MARCELINO, SIN PAN Y SIN VINO.


MARCELINO, SIN PAN Y SIN VINO.

Como es fácil deducir, el título de este escrito es "Marcelino sin pan y sin vino"; aunque tal vez era mejor titularlo:"Respetad a los muertos".

Y es que estando aún de "cuerpo presente" el cadáver sindical de Marcelino 

Camacho; muerto en fraternal batalla durante el VI Congreso Confederal de CC.OO., resulta que los apóstoles de la nueva mayoría, están yendo y viniendo por acá y por acullá, con la siguiente cantinela:

1.   Que quieren mucho a Marcelino.

2.   Que quieren mucho a CC.OO.

3.   Que también adoran a la clase trabajadora.

4.   Que por tanto han tenido que elegir entre la inteligencia y el corazón, a la hora de votar si Camacho seguía de Presidente del Sindicato, o de pseudopresidente o de nada.

Esto de que cualquier apóstol nos cuente el mismo evangelio resulta BORRASCOSO por cuanto supone hurgar en el muerto (al parecer con intención de que no resucite al tercer día).

Pero sobretodo resulta borrascoso porque no acaban de dejar claro si votaron con la cabeza, con el corazón o con los pies.

Vamos, que incluso por sus propias explicaciones parece confirmar que votaron con los pies.

Veamos: Aunque parece que votaron con el corazón, ya que algunos dicen que el culpable "fue el muerto", por llamar “socialdemócratas de derechas" a los que “comen ajos" (quien se pica ajos come), y eso les cabreó; también parece de peso pensar que no hubo voto del corazón, pues a pesar de lo mucho que le quieren le dejaron en la estacada (con la estocada).

Indudablemente tampoco votaron con la inteligencia (la cabeza) porque:

a) Si así fuera, todo el mundo lo entendería y no tendrían que estar "por estos mundos de Dios" dándonos la tabarra conocida como "lavado de cerebro".

b) Si así fuera, no hubieran dado un espectáculo tan lamentable ensañándose con un anciano (78 altos son muchos años por bien que se conserve el octogenario).

c) Sí así fuera no querrían un presidente "egoísta" que con tal de seguir en el puesto se hiciera el idiota ("Yo Claudio") para estar con la mayoría de turno (hoy ésta, mañana la otra, pasado la de más allá)

d) Si así fuera no querrían unas CC.OO. presididas por una Monarquía “Babilónica” en la que el Rey sólo lo es si cuando le pinchan el teléfono "se pone a silbar” y mira para otro lado.

e) Si así fuera, si hubieran utilizado la inteligencia, podían haber votado una presidencia con voto y sin voz, lo cual, dada la pasión de Marcelino por la palabra, hubiera resultado al menos maquiavélico.

f) Si así fuera, pero ni eso, podrían haberse abstenido con lo que Marcelino sería presidente sin fuerza moral, al salir sólo con el 38% de los votos. De paso, la abstención les permitiría presumir (a los marcelinicidas) de ecuánimes, generosos e inteligentes (cosa que a lo mejor son, pero parece que no ejercen).

Mas no, al parecer a Marcelino había que "quitárselo de encima de los secretos oficiales" porque podría contarlos y había que utilizarlo de "barbas del vecino que se ven pelar" para que muchos que no sabían qué pasaba vieran que "solo en la nueva mayoría todo se ve positivo".

O sea que votaron con los pies, al grito de "pies para que os quiero", mientras corrían a alejarse de "los apestados".

PACO MOLINA. Zamora-11-Marzo-1996

Querido compa Benito: Con ánimo de que publiquéis este texto en la revista T.E. os lo envío.

Como he visto algo análogo (aunque de sentido contrario)  he reaccionado (soy un reaccionario nato) aunque a mi me apetecía hablar más contra la evaluación.

Sin dudar (?) de que el principio democrático defiende el derecho a la luz de este escrito, me despido de ti de cuyo talante democrático no dudo (si no, no te gustaría este trabajo: Dirigir un medio de comunicación).

Salud con suerte.


Nota: No recuerdo si lo publicaron. Diría que no.

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