miércoles, 20 de enero de 2016

EN PLENO PLENO: LA INVESTIDURA

EN PLENO PLENO: LA INVESTIDURA

HABIENDO elegido el pueblo de Zamora un representante de IU en el Ayuntamiento y siendo yo la persona en la que el grupo puso la responsabilidad de ir abriendo la lista, resulta que soy el concejal de IU en la corporación municipal (el primer rojo en la historia de la Zamora democrática del régimen de 1978).

A parte de los servicios que me pida el grupo para mejor defender los intereses de los ciudadanos (en general, y si hay que establecer un orden empezando por los más necesitados, que eso es ser de izquierdas); he considerado que puede ser positivo que estando dentro de "la casa de las panaderas", les cuente a ustedes, que masa se emplea allí, que panes se elaboran y a quienes va destinado ese alimento.

Esta iniciativa es pues personal (no de IU) y tratará de ser no-personalista, para no caer en un subjetivismo exagerado que nada aportaría.

La intención es que el mayor número de personas se sientan sentadas allí donde se toman o conocen, tantas decisiones que a todos afectan.

Que todos ustedes sean concejales y concejalas en cuanto a datos, y luego con ellos, si quieren que actúen, que la democracia sigue abierta a la participación.

Las elecciones no han cerrado nada, han abierto un nuevo periodo, y mientras IU este ahí, nadie va a poder cerrar la puerta.

Esta serie de escritos irán bajo el título genérico, y siempre el mismo, de en pleno pleno.

Recuperemos hoy el primero, el de la investidura. Resulta que, más por tradición que por otra cosa, en este pleno de cada legislatura existía la costumbre de que, tras aceptar el cargo los concejales, se votara quien debía ser alcalde y el elegido pronunciara un discurso.

IU se enteró de esto media hora antes; ni por asomo supuso el grupo que hay un pleno en que representantes del pueblo "no pueden hablar".

Considerando necesario y útil para las gentes el explicar nuestro voto, nuestra postura y nuestras intenciones generales, se decide, antes de comenzar la sesión, indicar a los otros grupos "la intención de IU de pedir la palabra".

Ellos pues debían decidir si nos negaban o no el use de ella.

 Lógicamente aceptaron que pudiéramos expresar nuestra opinión.

Sobre esto y antes de "entrar" al pleno, tal vez haya que considerar que es más democrático, vivo y clarificador, que la costumbre anterior de que no hable nadie se traduzca en una posibilidad de que todo grupo que lo desee pueda exponer sus "consideraciones", ya que tras las elecciones sabe, a ciencia cierta, con que fuerza y confianza del pueblo cuenta; ocurriendo entonces que su posición variará respecto a la de la campana electoral, en la que todos hablan y prometen "como si fuesen a ganar".

Volviendo al pleno. Este se desliza por el protocolo clásico de juro o promesa del cargo ante la constitución, y la imposición de medallas-como-miembros-de-la-corporación a los concejales.

Por cierto que al acabar el acto esa medalla hay que devolverla, es decir, no pasa a ser del grupo, ni de la persona; queda en la casa, para hacer lo mismo dentro de cuatro años.

Tómese nota de este detalle (positivo) para cuando surjan otros que desvirtúan el sentido económico de este.

A la hora de la votación IU pide la palabra correctamente, y una vez concedida, gentilmente, expuso su "declaración de principios".

Como esta serie no pretende aburrir, ni adoctrinar, sirva de resumen que en general se trató de recordar que IU entendía que estaba allí (votada por unas de 1.700 personas), para otra cosa que no tuviera que ver con lo que hasta ahora ocurría en las instituciones zamoranas.

La exposición, producto de un debate previo (se trata de trabajar colectivamente) fue dura, por lo que se decía, por la construcción de los párrafos y por el tono.

Sentó mal a los que tenía que sentar mal.

Elegido Alcalde, el actual (con los votos del PSOE; 12; frente a los 11 del PP que fueron a su candidato, y las abstenciones de CDS e IU); entonces pronuncia su discurso, en el cual lo que mas destaca es la defensa de la política y los políticos, es decir, hace una LOA de "su profesión".

Por lo demás ofrece dialogo y participación "en el equipo de gobierno" a todos los grupos.

En días posteriores, IU y PP no aceptan estar en esa comisión.

Se criticó a IU por este pleno acusándola de entrar a "protocolazo" limpio.

Sin embargo solo hubo algo "fuera del cauce"; que a la hora de votar el representante del grupo, sin pedir palabra, enseñó la papeleta e invitó así lo hicieran todos para evitar "se repitiera lo de la Diputación" de hacía cuatro años.

Ahí sí que hubo ruptura del corsé, pero es que no hay que esconderse tras las apariencias, porque el verdadero problema del protocolo esta en lo que se llama "sus gastos"... pero ese fue el segundo pleno.


FRANCISCO MOLINA. Concejal de IU. El Correo de Zamora. Agosto de 1991.

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