martes, 12 de enero de 2016

HACER LO INDECIBLE


HACER LO INDECIBLE

Hay gente que está haciendo lo indecible por “su” Zamora.

No sería de extrañar que hasta le pusieran a sus hijas de nombre Urraca.

Hacer lo indecible es hacer el no va más (en cuanto al sacrificio), hasta el punto de que eso que se hace, casi ni se puede contar, de lo increíble que es.

Siguen a continuación unos ejemplillos de ná.

Va una de agentes sociales. Anteayer agitadores comunistas y todavía ayer lideres sindicales.

Pues bien, los de Zamora, señores Manuel-UGT-Fuentes y Eugenio-CCOO-González, han ido a la última reunión con la Junta, representada por el señor Valvé, y entre otras cuestiones le pidieron al Poder que "como señal de buena voluntad" accediera a construir inmediatamente 3 kilómetros de las autovías N-122 y la N-630 en territorio zamorano.

Hijos de la cultura de la negociación, como sindicalistas modernos, seguro que sabían que nunca se puede conseguir todo lo que se pide y esperarían una ardua negociación que satisficiera a ambas partes.

Sabido es que el consejero de Turismo es más bien guasón, con lo que eso pudo suponer.

Imagínense que entra al trapo y después de equis reuniones se nos presenta a los presentes, como un gran logro, que la Junta accede a construir, pongamos que 1.600 metros de la Autovía Ruta de la Plata y 850 de la N-630, dentro de la provincia (Nunca se logra en estos temas el 100% de lo pedido).

Hubiera sido sublime. Sin duda el turismo vendría a raudales a contemplar dos cachos de autovía que no conducirían a ninguna parte.

Si esto no es hacer lo indecible por Zamora ¿qué es?

Claro que, tampoco se queda manco en sacrificio don Antonio Vázquez I, "el Inmaculado”, más conocido por el alcalde de Zamora.

Resulta que este buen señor, el día de la clausura de la Europeade, en una Ciudad Deportiva a reventar, bajo un calor  de justicia, nos dijo a los aspirantes a una insolación que allí estábamos por miles, algo así como que visto lo bien que nos habíamos portado durante ese evento los zamoranos merecía la pena ser nuestro alcalde.

Fabuloso: ese día descubría que le compensaba esa responsabilidad. Si tener en cuenta que ya llevaba 5 años en el cargo, en el sillón, en el protocolo, y que hasta entonces, a pesar de cobrar cerca de 10 millones de pesetas por año, no le había merecido la pena.

Tenemos que convenir en que el sacrificio que estuvo haciendo esta persona por Zamora no tiene precio.

Ay. si todos fuéramos como él, otro gallo cantaría a Zamora.

Eso es hacer sacrificios y lo demás son cuentos.

Ciérrase así otro ejemplo de lo que es hacer lo indecible por Zamora.

Cojamos ahora a un emprendedor, a don Ángel Sánchez, presidente de los Jóvenes Empresarios de Zamora.

Este creador de riqueza está pensando en poner una fábrica de 300 mujeres (como nos los cuentan) dedicada a algo del pescado.

Tal vez usted, que no es emprendedor o por pereza o porque no tiene un duro para emprender nada (parados a parte, que suelen emprender las de Villadiego con lo puesto), tal vez usted no comprenda que la razón de ser de un capitalista no es otra que la de multiplicar su capital.

Pues bien, el amor por la patria chica de Ángel Sánchez es tan enorme que está pensando en poner el negocio en Zamora aunque gane menos, y nos cuenta que duda con ponerla en Vigo (no de Sanabria) para despistar.

Hete aquí otro caso de hacer por Zamora lo indecible.

Me siento tan pequeño ante tanta magnanimidad que deseo, yo también, hacer por mi tierra lo indecible.

Ya está, me ofrezco para que cada vez que la pareja Ayuntamiento e Irma tengan que poner el nombre de alguien a voleo para trabajar y cobrar de Europa sin que lo sepa el interesado, pongan el mío.

Malo será que alguna vez no cuele.

FRANCISCO MOLINA . La Opinión de Zamora. Comienzos del SXXI

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