jueves, 10 de diciembre de 2015

EL ENAMORADO ENMAROMADO


EL ENAMORADO ENMAROMADO


EL cadáver apareció en medio de un charco de semen.

Había muerto de amor.

La inspectora Lupita, maestra en artes marciales y lo que es peor maestra en malas artes, no necesitó más tiempo que el que lleva esbozar una rabiosa y cautivadora sonrisa, para identificar aquel cuerpo sin vida pero radiante:

“El caso es sencillo, se trata de un enamorado enmaromado”.

La juez, la forense y todas las personas que se agolpan en torno a un suceso por culpa de su profesión, girando sus cráneos hacia ella pusieron ojos de: 

“¿Qué dices?”.

“¿No sabéis lo que es un enamorado enmaromado? Conocí a uno, pero creo que hay más. Son “rara avis” porque el macho, a lo contrario que la hembra se enamoradisca con otro estilo, otra intensidad, otra gracia (poca). Más, cuando un hombre se enamora traspasando la barrera del encoñamiento (que ya es un buen nivel de coladura), nos encontramos ante un enamorado enmaromado”.

“Son fáciles de distinguir: Pasan de hablar siempre de lo mismo a hablar siempre de la misma. Pasan junto a una floristería e imaginan que el ramo van a ser cien mil besos y seguirla conquistando. Pasan de estar felices, contentos y saltimbanquis a morderse el alma de celos, sufrir de miedo (a perderla) y no saber qué hacer para ser sólo su querer (el de ella). Pasan a través de la música para sacarla a bailar y estar con ella, abrazados hasta que les lleven al psiquiátrico (a los dos).

Pasan tan bien las horas a su lado (él de ella) que se embrutecen rompiendo lo normal. Pasan de hacer el amor a deshacerla (a ella) de amor. Pasan del trabajo, de la responsabilidad, del sentido Y por no comer no comería si no fuera porque para él: desayuno es, los dos uno; comida, ella tendida; merienda, bocadillo de pierna, y oscuridad obscena para la cena.

El enamorado enmaromado es un tipo que tenga o no cuernos, no embiste, resiste. Se les llama así porque todo resulta como si ella, la ¡por todos los demonios! amada, dispone de él como si lo hubiera enmaromado, atado, controlado, embrujado, cautivado, trepanado.

Eso es; para una mujer, un enamorado enmaromado es un hombre a quien ella (consciente o no) sacó el cerebro y en su interior (so)metió, el cuerpo de ella, la mente de ella, los gestos de ella, la obsesión por ella, la pasión por ella, la esclavitud por ella.

Sin valor para matar, ni para suicidarse, el enamorado enmaromado, o triunfa o muere de amor, como éste.

Caso resuelto, no hay culpables este es el cuerpo, la piltrafa, de un enamorado enmaromado.

Murió de amor, no lo mató nadie; si acaso ella... pero culparla sería volver a matar a este hombre, no podría soportarlo, hasta ahí llega su pelelismo.

Murió de amor por una mujer, la misma por la que vivió de amor. No busquéis huellas, los enamorados enmaromados siempre mueren solos...

 Conocí uno y lo tuve que dejar por agobiante. A lo mejor era este.

Da igual!. Me voy…..que os tueste el verano sin que sea un tostón”

Y la despiadada inspectora caminó, moviendo una figura de perfección rumbosa, mientras un camillero la miraba al tiempo que rumiaba:

 “A ésta me la enmaromaba yo a la camilla”


FRANCISCO MOLINA. El Correo de Zamora. 10 de Julio de 1992. Imperecedero

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