martes, 15 de diciembre de 2015

PATÉ DE AVUTARDA

PATÉ DE AVUTARDA

Desde luego que hay gente para todo.

Y así, hay comunistas que lo son bajo el eslogan de "entre lo que tengo y lo que me toque del reparto..."; y hay socialistas que se rigen por la máxima de, "si se trata de que todo el mundo tenga trabajo voy a empezar por enchufar a mi familia y eso que tenemos andado".

Y por esa misma regla de tres, se supone que hay ecologistas que lo son "porque consideran un drama que desaparezca la araña peluda".

Pero lo cierto es que los primeros deben luchar por una sociedad que garantice a todos la satisfacción de las necesidades que tenemos en común los humanos, los segundos lo mismo, y los ecologistas deben luchar por la protección de todas las especies, porque la desaparición de estas, poco a poco o de golpe, dejará a la especie humana a la intemperie y sin posibilidad de subsistencia.

Llegamos así al campo de golf de Villarrín.

Los ecologistas y los partidos con sensibilidad ecologista. repudiaban la construcción de tal cosa, porque podría perjudicar a las avutardas.

Que además,  no son solo avutardas, sino que son la avutarda de los huevos de oro de la zona, pues se han convertido en un atractivo turístico en auge.

Ante esto, un cerebro gris de la Junta de Castilla y León (un cerebro muy gris) ha dicho que para él, la principal especie es la humana, antes que las avutardas y otras zarandajas (el no lo dijo así de claro, claro).

Pues bien, pensando en la especie humana, a su estilo, conviene que se sepa que:

1) El campo de golf de Villarrín va a costar más de 100 millones de pesetas. Salidos todos de las arcas públicas.

2) Que para mantener ese campo hacen falta 3 o 4 personas perennemente.

3) Y por último, que dicho campo va a ser gestionado por dos organizaciones sin ánimo de lucro.

Esto quiere decir que todo lo que ganen lo reivertirán allí. Pero nadie dice quién va a poner el dinero para tapar el agujero negro que puedan ocasionar las, más que probables pérdidas: con lo que es de temer; que de nuevo se eche mano de los Fondos Públicos, resultando así que la especie perjudicada no sería solo la avutardina sino que sería dañada también la humana.

Porque lo mas fácil es que el campo de golf de Villarrin en vez de ser de hoyos, lo sea de agujeros negros que se tragan el dinero de todos.

Ese es el otro peligro, que los humanos paguemos el pato.

Y hablando de patos, pregunta para golfistas de la Junta.

Si el paté de avutarda supiera rico, ¿qué harían, matarlas a todas para sacarles el hígado o conservarían la especie?

Pues eso.

FRANCISCO MOLINA. La Opinión de Zamora. Años 90 del siglo XX

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